En
1859, Antonio Raimondi
realiza sus viajes por la costa Peruana, desde
Lima a Trujillo, encuentra en Culebras,
un inmenso desierto verde y no había
siquiera una choza para sombrearse, pero cuando
vuelve a fines de 1867, ocho
años después, esta vez haciendo
su ingreso por el lugar denominado el Molino
y después se recorre los pueblos de las
vertientes, encuentra a Culebras
todo cambiado y se queda maravillado al ver
una hermosa casa de madera de dos pisos que
se elevaba y poca distancia una máquina
para despepitar algodón, un molino de
trigo y una sierra circular, que eran puestos
en movimiento por la poderosa fuerza de vapor,
por otro lado ya se había construido
un pequeño muelle con rieles de fierro,
un laboratorio para ensayos de minerales y fotografías,
varias carretas, útiles de agricultura
y y diversas cosas que le daban la prestancia
de desarrollo y empuje al pequeño lugar
de verde vegetación, toda esta transformación,
en un lapso de poquísimos 8
años, esta patentado por la presencia
de un hombre emprendedor, aquel hombre fue el
Dr.Tomas Going, venido de Estados
Unidos, luego que fuera declarada la guerra
de sucesión, en los años 1860,
la llegada de Tomas Going al valle de Culebras,
hace que la zona sea la atracción de
los pobladores del distrito de Huarmey, con
la finalidad de emplearse en los trabajos del
cultivo de algodón que Mister Going había
emprendido , pero que no pudo ver realizado
sus sueños de extender la zona de cultivo
algodonero, por la suma escasez de agua en la
quebrada, y por su pronta desaparición
física , Tomas Going, es la persona que
dio la transformación del lugar desértico
verdoso a una gran empresa y prospero centro
algodonero, al que hoy vendría a ser
el distrito de Culebras. |